La Unión Europea pondrá en marcha un mecanismo para seguir de cerca la evolución de las exportaciones textiles y vestidos de China a la UE, informaron ayer fuentes europeas en Pekín.
Un funcionario de la UE confirmó a EFE que el sistema funcionará como «un semáforo» y oscilará entre verde y rojo según el volumen de importaciones sea mayor o menor, para conocer cuál es exactamente la situación del mercado.
La UE teme que China podría dominar casi por completo el mercado textil europeo en cuanto se levanten las cuotas de la Organización Mundial del Comercio que regulan su tráfico internacional, el 1 de enero de 2005. «El objetivo de China es alcanzar el 50 por ciento del mercado de textiles mundial tras el fin de las cuotas», informó ayer la primera agencia estatal Xinhua. La primera reunión entre la UE y China para tratar de esta cuestión se celebrará a finales de noviembre.
El dominio del textil chino en el mercado mundial supone una amenaza para otros pequeños países productores, como Bangladesh o Tailandia, cuyas ventas están ahora protegidas por el sistema de cuotas, pero también para algunos grandes productores, como México o Turquía, que podrían ver mermada su cuota de mercado.
El vicepresidente de la cámara de Comercio de Textiles y Confección de China, Cao Xinyu, advirtió que el levantamiento de cuotas puede provocar reacciones de oposición entre otros países productores, que tratarán de frenar la entrada de sus productos. Según Cao, «distintos países podrían plantear obstáculos proteccionistas contra la industria textil china en el 2005», y expresó su temor a iniciativas contra China.
México es el segundo mayor exportador de textiles a EEUU (10,5 por ciento) por detrás de China (16,6 por ciento), mientras que Turquía goza del mismo puesto en el mercado de la UE (13,8 por ciento) tras China (17,5 por ciento).