Los niveles de emisión e inmisión de contaminantes atmosféricos procedentes de los
humos de este subsector pueden ser considerables, por lo que cabe adoptar posturas
de prevención, instalando equipos que impidan la dispersión de éstos en el aire.
Estos contaminantes pueden ser: SO2, NOx, dióxido de carbono, partículas, dioxinas,
furanos…
La contaminación atmosférica generada por la industria del ennoblecimiento textil,
presenta diferentes fuentes de contaminantes: el vapor de agua caliente producido
por sus calderas e intercambiadores de calor, las partículas originadas en las operaciones
de apertura y cardado y los diferentes compuestos orgánicos volátiles (COV) provenientes
de los hidrocarburos utilizados en los procesos de acabado. Los COV se originan
principalmente en el secado debido a las elevadas temperaturas. Las resinas y compuestos
que recubren la fibra reaccionan entre sí y emiten gases.
Las actividades que pueden desarrollar una contaminación de la atmósfera, son las
siguientes:
- Desmontado de algodón.
- Lavado y cardado de lana.
- Enriado del lino, cáñamo y otras fibras textiles.
- Hilatura del capullo de gusano de seda.
- Fabricación de fieltros y guatas.
- Los generadores de vapor de capacidad igual o inferior a 20 toneladas métricas de
vapor por hora y generadores de calor de potencia calorífica igual o inferior a
2.000 termias por hora.
En todos los casos anteriores, la empresa deberá estar inscrita como actividad potencialmente
contaminadora en el Servicio Territorial de la Conselleria de Industria.
Los proyectos de instalaciones, ampliaciones, modificaciones o traslados de estas
actividades, deberán presentar cada 5 años, un análisis de emisiones, por una entidad
colaboradora del Ministerio de Industria para la protección del Medio Ambiente Industrial.
La empresa deberá llevar un libro-registro sellado por la delegación de Industria
en el que consten de manera clara y concreta los resultados de las mediciones y
análisis realizados sobre las emisiones a la atmósfera, así como las fechas y horas
de limpieza y revisión periódica de las instalaciones de depuración, paradas, averías,
etc.
Los principales contaminantes son: SO2, CO, NOx, hidrocarburos, polvos y humos.